11/05/2010

15/01/2010

MEXICO MEMORIA NACIONAL

Memoria Nacional


El pasado explica el presente, y sobre el presente se plantea el futuro.

Pretender que la historia de México ha dependido exclusivamente de nuestras propias fuerzas y de nuestros propios errores, sería tanto como suponer que somos una isla en el vacío sideral, solitaria y soberana, ajena a toda influencia exterior. En cambio, ver nuestra historia como el resultado de una interacción de fuerzas -en donde la fuerza externa es con frecuencia la mayor puede parecer desagradable, pero es más real.
Un examen de este género nos ayuda a entender mejor diversos sucesos nacionales y a precisar los límites de nuestra acción y de nuestra responsabilidad.
Es función vital de la historia penetrar hasta las causas profundas de su acontecer. Y para lograrlo necesita derribar falacias o dogmas pseudohistóricos.
No obstante que la historia es "sólo pasado", sobre el pasado se explica el presente, y sobre el presente se plantea el futuro. La influencia del pasado sigue actuante de un modo u otro. Un pueblo con historia deformada es un pueblo con memoria enferma.

Como lo dice Fernández Campo: "La amnesia, al paralizar la memoria de una persona -aunque la memoria es sólo pasado- modifica su presente y su futuro. Del mismo modo, sustraerle y alterarle a un pueblo partes esenciales de su historia no es sólo vana ficción de 'lo que fue', sino decisiva influencia en lo que es y en lo que será".(l)
Con tal finalidad -la de tener conciencia de que nuestra azarosa historia no ha dependido exclusivamente de nosotros-, hagamos una revisión de varios sucesos sobresalientes de los últimos 177 años de la vida de México.

Nos Dijeron: "¡Imperio no!"

México nació como Imperio, herencia del Imperio Azteca y del Imperio Español.

Por razón natural España no podía conservar indefinidamente sus vastas colonias de América, pero el proceso de independencia fue además impulsado por los enemigos internacionales de España como un acto de revancha y en busca de botín.
Historiadores muy documentados, como Mr. Richard E. Chism, y el mexicano Antonio Gibaja y Patrón, aportan muchos datos sobre los agentes extranjeros que procedentes de Estados Unidos, Inglaterra y Francia, visitaban la Nueva España y otras colonias españolas á principios del siglo pasado para promover la independencia. Luis de Onís, Ministro Plenipotenciario de España en Norteamérica, también reportaba a la Corona esas actividades. Mr. Chism dice concretamente que hubo contacto con don Miguel Hidalgo desde 1806. Claro que tales agentes no obraban por altruismo, sino en busca de botín para su causa.(2)
No se duda de las buenas intenciones de Hidalgo, pero desde luego carecía de experiencia política y no era un caudillo militar. En su buena fe arraigó la idea extraña

(1) Identidad Nacional. Félix Fernández Campo. 1987.
(2) Una ContribuciÓn a la Historia Masónica de México. Richard E.
Chism. Comentarios a las Rt!voluciones de México. Antonio Gibaja y Patrón.


de enfrentar lo indígena a lo hispano. Eso suscitó un odio incapaz de distinguir entre "gachupín", criollo o mestizo, lo cual ocasionó (con el grito de Independencia en 1810) matanzas tremendas en Guanajuato, Valladolid y Guadalajara, así como destrucciones en acueductos, haciendas, ingenios, minas y talleres.
Hidalgo llegó a arrastrar a 80,000 indígenas, que no pudo luego controlar, y la insurrección degeneró en pillaje y deserciones. Finalmente terminó en fracaso total (batalla de Calderón, 17 de enero de 1811), después de sólo cuatro meses de iniciada.
Es un hecho reconocido por muchos que la causa del fracaso fue el haber planteado la Independencia como una lucha racial. Numerosos simpatizantes del movimiento se abstuvieron de secundarlo al ver lo absurdo de su táctica.
Al parecer Hidalgo había caído en la trampa de dicho planteamiento aconsejado por alguien. Y esto costó que se retrasara diez años la Independencia y que se sufrieran pérdidas por mil millones de pesos, o sea, 40 veces el presupuesto anual de aquella época, que era de 25 millones de pesos.

Todo fue muy diferente cuando el 24 de febrero de 1821 el general Agustín de Iturbide proclamó en Iguala un plan de Independencia que especificaba tratar a lo hispano como "primitivo origen", y por tanto tenían iguales derechos todos los habitantes de México, fueran criollos o españoles. También especificaba "la supremacía de la religión católica".
La Independencia que en sólo ocho meses logró Iturbide para México - secundado por Guerrero-, se basaba en una idea de armonía y unidad.
Luego se dio a las instituciones políticas del país la forma de Imperio, sistema que correspondía a las herencias del Imperio Azteca y del Imperio Español. El congreso mexicano lo aprobó así el 20 de mayo de 1822.

Sin embargo, Estados Unidos se abstuvo de reconocer al régimen de 1 turbide y envió a México a Joel Robert Poinsett, bisnieto de los calvinistas judíos Pierre Poinsett y Sara Fouchereau, que en 1685 habían emigrado de Francia a Estados Unidos.
Joel R. Poinsett tenía contactos con las células masónicas del rito escocés que operaban aquí desde finales de la Colonia, y además traía "luces" para el rito yorquino.
En la Ciudad de México se entrevistó con Iturbide y le sugirió que adoptara un sistema constitucional semejante al estadounidense.
Esa propuesta tenía mar de fondo porque el Imperio Mexicano podía prolongarse indefinidamente y llegar a convertirse en cabeza política de una gran parte de Iberoamérica, en tanto que el sistema republicano y federal, mediante el cambio de gobierno cada cuatro años, brindaba a la masonería internacional la oportunidad de apoyar al grupo que más le conviniera y en esa fonna ir aumentando su infiltración. Pero Iturbide repuso que México era distinto a Estados Unidos y rechazó la propuesta.
Ante algunos oficiales de Iturbide, como Juan Francisco Azcárate, Poinsett deslizó la insinuación de un posible reconocimiento si México cedía a Estados Unidos las tierras del Norte, que según dijo, eran una carga para nosotros. Azcárate repuso fríamente que México no cedería ni un centímetro de territorio.(3)
Iturbide era militar de carrera, buen organizador y comandante de tropas. Pero, dada la crisis del nacimiento de un imperio -y frente a la influencia que presionaba desde el extranjero- carecía de astucia política para sortear graves peligros.

(3) Early Diplomatic Relations Between the U. S. and Mexico. W. R. Manning.
Por principio de cuentas, creía en el libre juego electoral como integrador de un Congreso y no había formado un equipo que le fuera adicto. En este vacío de poder se infiltraron y actuaron las logias secretas, que eran desconocidas para la inmensa mayoría de la nueva capa dirigente del país. Los ritos escocés y yorquino se unieron transitoriamente, provocaron desórdenes y derrocaron a I turbide, apenas a diez meses de su coronación.
Tal como lo había sugerido Poinsett, el venerable maestro masón Miguel Ramos Arizpe tomó como base la Constitución norteamericana para redactar la Constitución mexicana de 1824, y el país adoptó el nuevo nombre de Estados Unidos Mexicanos.

Desvalorización Racial

Enfrentar lo indigena a lo hispano era una idea extraña que escindi6 a la nación.

Expedida la Constitución que había sugerido Poinsett, éste regresó por segunda vez a México, en 1825, ya como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Estados Unidos. Eso significaba, al fin, el reconocimiento por parte de Washington.
Automáticamente se planteó una lucha entre "federalistas" (partidarios "yorquinos" de la nueva Constitución con soberanía de los Estados) y los "centralistas" (muchos de ellos del rito escocés, partidarios de un sistema cuyo centro de poder residiera en la capital).
Además de esa disensión, que durante muchos años estuvo debilitando al país, se reinició la acción de enfrentar lo indígena a lo hispano.
El fenómeno de la Independencia de México no se capta en todas sus consecuencias si no se presta suficiente atención a ese elemento disociador de lo nacional. ¿Qué hubiera sido de Estados Unidos -se preguntan varios historiadores- si al realizarse su independencia se hubiera enfrentado a los pieles rojas contra los ingleses y sus descendientes ya nacidos en Norteamérica?

Poinsett trajo instrucciones del Gran Maestro de Filadelfia, Thomas Kittera, para extender el rito yorquino en México, que se convertiría en la base del partido liberal. Dicho rito -que iba a desplazar al escocés-, lo estableció Poinsett inicialmente en su casa el 29 de septiembre de 1825. Rápidamente reclutó a los principales funcionarios y a varios clérigos, como el canónigo Ramos Arizpe, Ministro de Justicia.
Lorenzo de Zavala, masón, dice que las logias eran el camino hacia los altos puestos públicos. "Empleados o aspirantes a destinos públicos poblaban las logias". Fuentes Mares consigna que "los diputados acudían a Poinsett en demanda de consejo cada vez que surgía un problema".
Inmediatamente después, el 24 de julio de 1826 (a menos de cinco años de la Independencia) el venerable maestro Juan Rodríguez Puebla dijo al ser instalada la nueva logia "India Azteca": "Ojalá todos los buenos se conjuren contra la patria de Cortés, de Alvarado y de Fernando; desaparezca del globo esa tierra tan fecunda en monstruos".
Empezó entonces a escribirse la "leyenda negra". Cortés era presentado como un vil ambicioso, sediento de riqueza, lo mismo que Pizarro (en Perú); Gonzalo Jiménez de Quezada (en Colombia); Pedro de Mendoza (en Argentina); Vasco Núñez de Balboa (en Panamá), etcétera.
José Ortega y Gasset dice: "¿No es cómico que se califique a César de ambicioso? César pretendía nada menos que ser un César, y Napoleón tuvo la avilantez de aspirar durante toda su vida al puesto ilustre de Napoleón". Lo mismo podría decirse de todos los conquistadores españoles.(4)

La "leyenda negra" se echó a rodar y fue creciendo. Se omitía todo lo bueno y se exageraba lo malo. La batalla de Cortés en Cholula se presentó como monstruosa crueldad., ¿Qué guerrero en combate -entre la alternativa de perecer o matar- no se decide instantáneamente por lo segundo? La piedad tiene un virtuoso lugar hasta en el campo de batalla, pero después de la victoria.
"Para el militar -dice Vasconcelos- la victoria es un deber. A la guerra no se va a hacerse mártir, se va a vencer al enemigo. La muerte y el sacrificio son un azar, no un objetivo. . . ¡Cortés, primer maestro de todas nuestras academias militares! ¡Qué adelanto sería esto para nuestra milicia!"
Todo rasgo positivo de la época colonial se pasó por alto. Se enseñó en las escuelas que Nuño de Guzmán -fundador de Tepic, Guadalajara, Colima y otras ciudades- era ambicioso, inmoral, cruel, pero se soslayó que la Corona española lo hizo detener, le confiscó sus bienes y lo regresó a Madrid, en un acto de justicia "que exigía el honor de España" . . .

Por aquella época empezó a hablarse de que los aztecas eran maestros de matemáticas; que sus astrónomos aventajaban a los europeos; que los "telpochcalli" (escuelas) eran más numerosas aquí que en España; que el náhual era más flexible y rico que la lengua castellana; que la cultura mexicatl era superior a la cultura española, "copia de la cultura europea"; que la medicina de los mexicas y los mayas era mejor que la medicina española "inmovilizada" en los Tratados de Hipócrates y Galeno, etcétera etcétera.(5)

(Había entonces en México cerca de cuatro millones de indios -casi uno más de los que había a la llegada de los españoles-; un millón y medio de mestizos, un millón de criollos y aproximadamente 33,000 españoles) .
De la teoría que exageraba lo aborigen y denostaba todo lo español, ya en franca hispanofobia, se pasó a la acción. Con el pretexto de que un tal padre Arenas efectuaba juntas para conspirar contra el régimen, se expidió la primera ley general de expulsión de españoles, el 20 de diciembre de 1827.
Se pretendía expulsar a todos los españoles, sin tomar en consideración que la mayoría ya tenía hijos mexicanos. La ley fue tan impopular que no se aplicó íntegramente, aunque se llegó a expulsar a más de doce mil, entre españoles, criollos y mestizos mexicanos que seguían a sus padres al exilio. Era una furiosa embestida de discriminación.

Igualmente fueron desterradas 32 misiones católicas de la Baja y la Alta California, sin importar que su acción educadora se paralizara. Naturalmente sus bienes se esfumaron.
A consecuencia de las expulsiones salieron capitales y quedaron abandonadas numerosas haciendas, empresas mineras y talleres industriales.
Por un lado eran expulsados españoles, criollos y hasta mestizos, y por el otro se expedía una ley (1828) autorizando que penetraran en Texas más colonos extranjeros.
A dos años de distancia de la primera ley de expulsiones, se expidió otra en 1829, aún más radical, pues arrasaba con los hijos de español, aunque ya hubieran

(4) Tríptico. José Ortega y Gasset.
(5) Entre la Verdad M exicatl y el Embuste Español. Por el Gral. Rubén García Velázquez de León, quien da todo eso por cierto, en parte escrito por Lewis Hanke, Juan Xuárez de Peralta y otros.

nacido en México. Como consecuencia, emigraron más capitales, quedaron sin cultivar otras numerosas haciendas y se abatió la producción minera. Las exportaciones se desplomaron y hubo crisis.(6)
El historiador José Fuentes Mares, que tan minuciosamente investigó esa época, refiere: "Sólo que no fueron mexicanos- quienes ocuparon los negocios y se adueñaron de los bienes que dejaron los españoles, sino que fueron aventureros ingleses, judíos y
norteamericanos quienes se los apropiaron por una bagatela... En manos de españoles, el caudal económico habría pasado a poder de mexicanos en el curso de dos generaciones, a lo sumo, porque es bien sabido que en un 99 por ciento de los casos los españoles dejan hijos mexicanos". (7)
Los Guggenheim y los Gould fueron los principales beneficiados con los fundos mineros, enormemente ricos en oro y plata. No es posible precisar la cuantiosa riqueza que estuvo siendo sacada del país sin ningún control.

Además de las pérdidas materiales, la campaña oficial de "despañolización" desvalorizó nuestra raíz étnica, y no sólo se le negó, sino se le presentó como indeseable, como vergonzosa. Suprimiendo esa herencia sólo quedaba la soledad de lo indígena, que ya no estaba vivo en el espíritu de las nuevas generaciones. En vez de enfatizar el orgullo de la nueva raza -como hacían los atenienses y los romanos-, se infamó el valor de la raíz hispánica.
A fines de siglo llegó a inventarse que en 1823 se había decretado la prohibición de la "j" en el nombre de México, porque la "x" representaba mejor lo indígena, cosa falsa.(8)
La guerra de Independencia fue costosísima, pero no causó tanto daño como el desgarramiento interno que siguió después con la escisión de nuestros orígenes. "Destruido lo español, estos países quedarían sin soporte étnico y divididos por lo mismo, a merced de una nueva dominación", dice Vasconcelos.
Esa "nueva dominación" fluía desde las sociedades secretas, según lo percibió el Vicepresidente Nicolás Bravo (veterano de la lucha de Independencia). En 1828 Bravo se adhirió al levantamiento del coronel Manuel Montaño, que exigía tres cosas: la supresión de tales sociedades, la expulsión de Poinsett y la reorganización del gobierno. Aunque Bravo había pertenecido a la logia escocesa, lanzó un manifiesto en que decía que "es necesario curar el mal en su origen, atacando de raíz las sociedades secretas que lo causan". El gobierno de V eracruz fue de la misma idea y pidió "extinguir toda clase de reunión secreta masónica, sea cual fuere su rito, denominación y origen" (Jalapa, 7 de enero de 1828) .

Pero el presidente Guerrero (carente de preparación y admirador de Lorenzo de Zavala y de Poinsett) les tendió una trampa a Montaño y a Bravo -proponiéndoles un armisticio- y los hizo prisioneros. Bravo fue desterrado.
El certero diagnóstico del oculto mal quedó sepultado. Prácticamente nada se sabía sobre esto ni se sospechaba el largo alcance de lo que se tramaba en los oscuros vericuetos de las logias internacionales.
En un ambiente de ignorancia o incredulidad respecto al extraño factor que manipulaba nuestra política, siguió la pesadilla de desórdenes continuos. Tardíamente el

(6) Los antiguamente derrotados por España en Europa se estaban
vengando en América.
(7) Poinsett. José Fuentes Mares.
(8) La "j" de M éjico. Alfonso Junco.
expresidente Guadalupe Victoria percibió lo que pasaba, abjuró de la masonería y se retiró a hacer penitencia. Guerrero también llegó a ver lo inaudito de su confianza en Lorenzo de Zavala y en Poinsett, expulsó a éste del país y más tarde fue derrocado y ejecutado.
Las secretas manipulaciones se reforzaron con la participación en política de otra rama masónica, llamada Rito Nacional Mexicano, asesorada por el Gran Maestro Guillermo Gardett. Pese a su nombre de "rito mexicano" dependía de las logias anfictiónicas de Nueva Orleáns.
El bastante bien encauzado régimen del presidente Anastasio Bustamante no tardó en ser acosado por Valentín Gómez Farías, ferviente "yorquino", quien luego como vicepresidente inició una lucha anticatólica y ordenó que en las escuelas se empezara a enseñar tarasco, mexica y otomí.
En el torbellino de intrigas secretas y confusión política participó luego Santa Anna, que quería pescar en río revuelto. De 1824 a 1835 la presidencia de la República cambió de manos 16 veces. Empezó entonces la crisis de Texas, durante la cual Lorenzo de Zavala prescindió ya de toda máscara y se evidenció como traidor.

Y así, dando sangrientos tumbos, el país llegó al despeñadero de la invasión norteamericana.
Primero -a la caída del Imperio- habíamos perdido las provincias de Centroamérica, y luego perdimos también Texas, California, Arizona y Nuevo México.
A 24 años de la dimisión de Iturbide nuestro territorio quedó reducido a menos de la mitad. La historia oficial ha pretendido soslayar esto infamando a Iturbide.
La mutilación ocurrida en el Sur pasó casi inadvertida, pero la traumática mutilación sufrida en el Norte causó un torbellino político y moral. En una amplia franja de la nueva frontera, como gigantesca herida abierta, reinó por mucho tiempo el desorden. Tribus bárbaras irrumpían en los poblados y causaban espantosas tropelías. Robaban, mataban, violaban o secuestraban a las mujeres, y en ocasiones los niños quedaban huérfanos o también eran ultimados a golpes.
A las tribus bárbaras se añadía en ocasiones la incursión de aventureros de más allá de la nueva frontera, como la de William Walker, que llegó hasta La Paz, B. C., y la de Gastón de Raousset- Boulbon, que atacó Guaymas con la intención de formar un país propio en Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Durango.

Profunda Conmoción

El mexicano nació a la vida independiente acosado, sin saberlo, por fuerzas extrañas superiores.

Desde los primeros años de su vida independiente, el mexicano estuvo sometido a una lluvia de golpes. Procedían de la desconocida comarca de lo secreto, y de nuestra parte eran facilitados por la inexperiencia y la traición.
Durante esa trágica etapa el mexicano debió suponer, y así lo revelan muchos datos históricos, que se trataba de una simple lucha entre hermanos, una lucha que siempre se perdía y siempre frustraba el crecimiento anhelado.
¿La nueva nacionalidad era incapaz de sobreponerse a tantas vicisitudes?. Sin la participación del "Factor Desconocido", que se movía en el origen de todos los golpes, el mexicano podía haber encontrado su propio camino. Pero tal Factor se ignoraba. No hubo conciencia de que desórdenes, derrotas y traiciones recibían impulsos desde el extranjero.
La genealogía psicológica del mexicano, el análisis de su identidad, ha de empezar por tomar en cuenta la aciaga etapa desde la caída de Iturbide hasta la mutilación del territorio y el consiguiente torbellino de miseria y desilusión que todo eso generó. Fue una dolorosa etapa de más de treinta años. . .
Lo que parecían "luchas fratricidas" -y así las consigna la historia- eran en realidad luchas provocadas por una fuerza exterior, invisible, pero real. Esta circunstancia creaba mayor incertidumbre. Enfermedad no identificada, ni localizada, provoca más zozobra que un mal claramente reconocido.

Esos primeros años de Independencia trajeron muchos daños a la nueva nación. En descargo de los mexicanos de entonces puede decirse que eran inexpertos en política e ingenuos, caso muy diferente al de Estados Unidos, donde desde el primer momento la independencia del país quedó bajo la influencia de avezados dirigentes de sociedades secretas y hábiles financieros con desarrollado sentido político.
Esos círculos eran hispanófobos desde la lucha de la Contrarreforma y su acción se hizo sentir también en México. Eran hombres trasplantados de Europa con herencias ancestrales, anticatólicas y de búsqueda de poder. Nos llevaban siglos de ventaja. Sabían a dónde iban y tenían planes propios. En México, por el con. trario, los políticos eran improvisados o se reclutaban en logias manejadas desde el extranjero.

SALVADOR BORREGO - LIBRO PUEBLOS CAUTIVOS

PENSAMIENTO RACIAL (WALTER GROSS)

PENSAMIENTO RACIAL NACIONALSOCIALISTA
Walter Gross
(jefe de la oficina del Reich para la ilustración de política popular y bienestar racial)
De todas las medidas introducidas en la nueva Alemania, aquellas dirigidas a la política racial nacionalsocialista causaron internacionalmente una gran perturbación, puesto que aquí había un estado poniendo sus pies sobre unos terrenos hasta ahora vírgenes y que cruzaban reservas intocadas, cuyos ánimos eran en muchos aspectos expuestos a chocar con los establecidos puntos de vista liberales.
La legislación relevante sirvió para corroborar y conseguir estos propósitos y no nos sorprendió, por lo tanto que (al menos al principio) esta fase particular de la reconstrucción nacionalsocialista se encontró con la incomprensión y perjuicios universales. Mientras, estamos contentos al descubrir que otras naciones se han dado cuenta de que Alemania esta, desde luego, andando nuevos caminos, pero estos son correctos y necesarios e incluso mas que esto, Alemania esta abriendo nuevos caminos para los otros y prueba de ello es nuestra ley para la prevención de la transmisión de enfermedades hereditarias (ley de esterilización) que ha sido seguida en noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia por medio de leyes similares o proyectos de ley. Sin embargo, nadie comprende o simpatiza completamente con nuestra legislación si no esta completamente familiarizado con los cambios fundamentales en las concepciones filosóficas de la vida que han venido con el nacionalsocialista a la luz de la historia.
Antiguamente, y más especialmente bajo la poderosa influencia de la escuela marxista, el desarrollo y declive de los estados y civilizaciones se atribuía a causas económicas o causas puramente políticas; hoy vemos el determinante papel jugado por el ser humano en la sustentación y modelación de la economía, el estado, la cultura, política, arte y pensamiento intelectual.
Sentimos que la protección y preservación del pueblo que, después de todo, es originalmente responsable de las consecuencias del estado y de la cultura, es el principal factor en retener estos logros; puesto que la sangre sana y la fuerza que emana de esta sangre solo se da una vez y si se permite su degeneración luego no puede ser regenerada como si se reconstruyera una ciudad o se restauraran tierras devastadas. De este modo, los sabios hombres de estado preferirán la conservación de la energía biológica, o sea, la energía racial de su pueblo antes que sus asuntos económicos y políticos. Las series sin fin de pasados imperios y civilizaciones que han florecido y declinado, nos recuerda lo inexorable que son las consecuencias de ignorar esta verdad.
La historia y el estudio de la ciencia de los pueblos, nos enseña que hay tres etapas que inevitablemente nos llevan a la destrucción de la vitalidad de un pueblo y con ello la destrucción de los fundamentos del estado y de la cultura como tal. Estas tres etapas son:

- Una población decreciente.
- Un incremento de imperfecciones hereditarias.
- La promiscua mezcla de razas.

En estos aspectos la posición de Alemania en 1933 era alarmante. Una tasa declinante de nacimientos entre los mejores elementos y una desenfrenada propagación de los elementos hereditarios peores, los deficientes mentales, imbéciles y criminales hereditarios, etc. Nos han llevado, por ejemplo, a un estado de cosas en el cual el incremento de la parte más sana de la población en los pasados 70 años fue solo del 50 por ciento, mientras que la enferma, y de hecho, aquella que se ajustaba mejor a la vida en un asilo, se había multiplicado nueve veces en el mismo tiempo, o sea un 450 por ciento. El cuidado de estos últimos cuesta a la población de Alemania la considerable suma de un billón (mil millones) de marcos al año, mientras que todos los costos administrativos del Reich, las provincias y comunidades cuestan 713 millones de marcos. Era, por lo tanto, un acto de propia defensa lo que causo que el estado nacionalsocialista promulgara la ley para la prevención de la transmisión de enfermedades hereditarias. Fue una medida tomada en defensa propia. Puesto que una gran cantidad de enfermos hereditarios había traído niños al mundo por ignorancia de las consecuencias de las propias aflicciones. Y muchos (que todavía poseían sentido de responsabilidad) se horrorizaban viendo los "pecados de los padres" reconocidos en sus hijos. A esta categoría desafortunada, el estado nacionalsocialista les tiende la mano para liberarles de un posible tormento mental. La esterilización aligera sus conciencias de la espantosa aflicción de causar sufrimientos a seres inocentes.
En el exterior se clama frecuentemente en círculos hostiles a Alemania, que los políticamente indeseables son arrastrados a la esterilización. Cualquier versado en la ley alemana y en la precaución y perfección que se lleva en el procedimiento completo, sabe muy bien de lo absurdo de tales alegaciones y que nadie puede ser esterilizado simplemente en requerimiento o como resultado de presión política.
La ley para la prevención de la transmisión de las enfermedades hereditarias solo es aplicable en casos reconocidos de física y mental deficiencia tales como idiotez congénita, esquizofrenia, insanidad maniaco-depresiva, epilepsia hereditaria, baile de san vito crónico, ceguera hereditaria, sordera y serios defectos corporales. Por añadidura se aplica a alcohólicos crónicos.
El procedimiento respecto a la ley de esterilización (1), se lleva a efecto entre una corte especial de herencia y la persona interesada, sus parientes, un medico local o una persona oficial que este conectada con asuntos de salud publica. La corte competente, que se compone de un juez, un oficial medico y un doctor, deciden si la esterilización es aconsejable o no. Si la persona bajo esta consideración no esta de acuerdo con la decisión de la corte, puede mandar una apelación a la corte superior que tiene una composición similar a la de la corte inferior, aunque los individuos nunca son los mismos. La decisión de la corte de apelación es definitiva. Entonces la operación aun puede ser evitada por medio de un largo internamiento (al menos tanto tiempo que exista la facultad de procreación) en una casa privada, aunque en tal caso sin ocasionar gastos al gobierno. Esta cláusula fue incluida en orden a que posibles practicantes de la fe católica pudieran tener conscientes objeciones en el campo de la encíclica papal, dándoles así oportunidad de observar a todo precio sus creencias religiosas.
Estas medidas del estado nacionalsocialista a pesar de ser tan comprensivas, han sido atacadas principalmente por razones dogmáticas o políticas. Tales criticas están basadas en una cantidad de objeciones que parecen ser infundadas y extravagantes.
Podrían ser resumidas en tres grupos:
El primero, esta originado puramente en el punto de vista individualista que se ofende por cualquier intromisión en la vida del individuo. De acuerdo con sus defensores, el individuo tiene el derecho de tener o no tener hijos, independientemente de padecer obvias enfermedades hereditarias. Según esta postura pueden procrear si lo desean y, desde luego, traspasando todas las fronteras y barreras raciales, contraer matrimonio a su gusto.
Fundamentalmente, cualquier restricción en la vida del individuo que se demande por los intereses colectivos de la comunidad, es categóricamente rechazada.
Obviamente tal actitud debe ser deplorada por todos los estados, pues aplicándola a todas las esferas de la vida cultural y económica, colapsan el funcionamiento de un estado.
La civilización es solo posible si el individuo se convierte en parte de un conjunto, limitando la autoridad colectiva en interés de todos, el egoísmo del individuo, por ejemplo, por medio de las leyes fiscales o medidas para combatir las epidemias, etc.
Igualmente tiene el derecho de implantar otras medidas para el beneficio de la comunidad, cuando científicamente se han probado en cuanto a política de población o eugenesia. La necesidad de esta acción prevalece en Alemania.
La segunda de estas objeciones esta principalmente basada en cuestiones humanitarias. Se arguye, por ejemplo, que la ley de esterilización representa para la persona afectada un sacrificio tan grande que la sociedad debería aceptarlo si fuera hecho voluntariamente. Pero no es humano que entre gentes civilizadas el modelo de vida de esta parte de la población, que es apropiada y capaz para el trabajo, este sobrecargada por las experiencias necesarias para el mantenimiento de los enfermos hereditarios, el cual, a pesar de este pesado coste, nunca puede ser curado de sus dolencias.
Después de todo, los miembros sanos de la raza son también merecedores de compartir la compasión y consideraciones humanas.
No es justificable argüir que la esterilización no eliminara la posible repetición de casos similares. El que piensa así también debería frenar su deseo de apagar un fuego puesto que en cualquier lugar se puede volver a encender. Incidentalmente, la esterilización es y sigue siendo un deber humano del individuo. La agonía mental de una persona que sufre de enfermedad hereditaria es muy grande al conocer que no solo el mismo es incurable, sino que sus hijos frecuentemente engendrados en la ignorancia de las complicaciones de su propio problema, están condenados a un destino similar o peor. La esterilización oportuna les desembaraza de la inhabilitación hereditaria de tal tormento mental.
Otros objetores insisten en que la operación debería ser realizada con el consentimiento individual. Es desatinado, sin embargo, el querer la resignación de un ser humano que no tiene dominio sobre sus propios instintos, o de alguien que por su debilidad mental será incapaz de comprender el problema.
En todas las esferas de la sociedad organizada, la justicia y la moralidad están obligadas a interferir en la libertad personal de una forma mayor o menor, aun cuando se trate de individuos sanos. Si estalla una epidemia que hace peligrar el bienestar de cada uno en la comunidad, se quiera o no se le debe vacunar; igualmente, así como los doctores toman medidas preventivas a este respecto, el especialista en la esfera de la transmisión hereditaria, medica y legal, respaldado por el conocimiento de las necesidades biológicas debe, si fuera necesario, tomar sobre sus hombros la responsabilidad que el individuo es incapaz de sostener.
El tercer y ultimo grupo tiene mas miedo de que la sugestión de una estratificación biológica de la sociedad o la clasificación racial de la humanidad pueda llevarnos a serios conflictos.
Respecto a ello, debe ser dicho que las peculiaridades raciales son naturales y que cualquier sistema social y humano de diferenciación durara tanto tiempo como este en armonía con el fenómeno natural. El conocimiento y reconocimiento de las pretensiones sociales de la raza, de higiene racial y su practica aplicación esta calculado al limite, aun en la guerra. Esta, aun teniendo éxito, biológicamente significa una irreparable perdida de las mejores tendencias hereditarias.
Desde que la Alemania nacionalsocialista piensa francamente dentro de unos criterios biológicos, no quiere otra cosa que la paz. La idea nacionalsocialista del estado es la mas pacifica concebible, su labor es la conservación de la pura continuidad racial de su pueblo.
Ningún espíritu claro podría acusar a Alemania de desear la guerra. Porque sabemos muy bien que se ha hecho un daño irreparable, y de lo pesado que ha sido el impuesto pagado por nuestro pueblo en el campo de los valores hereditarios a través de siglos de regresión, tasa de nacimiento decreciente y finalmente a través de la terrible mortandad de la flor de nuestros hombres en la guerra. Si necesitamos paz y tranquilidad para la regeneración política y económica de nuestro pueblo tratado mas allá del sufrimiento, lo necesitamos doblemente para efectuar la reconstrucción y vitales aspiraciones raciales de nuestra política de población dirigida hacia líneas biológicas, puesto que nada podría ser más desastroso que la guerra, con su destrucción cruel de la mejor y consecuentemente preferencial selección indirecta de los menos valerosos.
Cualquier guerra es una perdida biológica. El verdadero hombre de estado esta al tanto de ello y nunca tomara la espada sin necesidad. Aquí se manifiesta que el principio nacional-racial, contrariamente a los maliciosos ánimos atribuidos a ellos, es en si mismo la más segura garantía para una política fundamentalmente pacifica.
Más abierto a la mal interpretación es el punto de vista nacionalsocialista en cuanto a las relaciones entre las varias razas del mundo. Se ha cuestionado si los fundamentales principios raciales de la teoría del nuevo mundo no deben engendrar condescendencia y desdén hacia la gente de raza diferente.
Todo lo contrario, estos principios ofrecen la mejor garantía para la mutua tolerancia y para la pacifica cooperación de todos.
Aceptamos el hecho de que los de otra raza son diferentes a nosotros. Esta verdad científica es la base, la justificación y, al mismo tiempo, la obligación de cada política racial sin la cual no es posible una restauración de la Europa de nuestros días. Para nosotros no es posible decir si otras razas son mejores o peores. Para ello tendríamos que trascender nuestras propias limitaciones raciales durante la duración del "veredicto" y convertirnos en supra-hombres, actitud desde la cual seria posible formar un veredicto "impersonal" sobre el valor o falta de tal de las diversas formas de vida de la naturaleza. Pero todos nosotros somos demasiado conscientes de los lazos inseparables de la sangre y nuestra propia raza para intentar a aspirar a un tal punto de vista ultra-racial en un terreno abstracto.
La historia, la ciencia y la vida misma nos dice de mil formas que los seres humanos que habitan la tierra no son otra cosa sino semejantes; que, además, las grandes razas no son solo físicamente sino especial e intelectualmente diferentes unas de otras. En el pasado se paso por encima de este hecho y se intento la unificación política, económica, cultural y religiosa de todas las naciones de la tierra, pecando contra la naturaleza, violando los atributos naturales de los varios grupos raciales y nacionales a causa de un falso principio. Hoy en día nos sometemos a las diferencias raciales existentes en el mundo. Queremos que cada tipo de persona encuentre esta forma de propia-extensión mas adecuada a sus propios requerimientos particulares.
Los principios raciales del nacionalsocialista son la más segura garantía para respetar la integridad de otras naciones. Es incompatible con nuestras ideas el pensar la incorporación de otras nacionalidades a Alemania como resultado de conquistas, ya que ellos siempre permanecerán (a causa de su sangre y espíritu extranjero) como un cuerpo extraño dentro del estado alemán. Tales temerarios pensamientos podrían ser tolerados por un mundo que tiene como meta el poder económico o puramente la extensión territorial de sus fronteras, pero nunca por un hombre de estado que piense en las líneas orgánicas y raciales cuyo principal cuidado es la conservación de la grandeza y de la unidad esencial de su pueblo unidos por los lazos de la sangre. Por esta razón no tenemos nada en común con el chauvinismo y el imperialismo porque nosotros querríamos dar a las otras razas de la tierra los mismos privilegios que pedimos para nosotros: el derecho a modelar nuestras vidas y nuestro mundo particular de acuerdo con los requerimientos de nuestra propia naturaleza. Y si el nacionalsocialista desease ver la prohibición de la desenfrenada mezcla racial, no hay nada en ello de lo que puedan acusarnos.
Después de todo, nosotros, los mismos alemanes, mirados etnológicamente, somos una mezcla. La demanda nacionalsocialista es solo de que el derecho de la sangre y las leyes de biología deberían ser mejor observadas en el futuro.
Otra vez aquí nuestro punto de vista no esta tan lejos de aquel de la gente que tiene una perspectiva justa. Las leyes de inmigración americana, por ejemplo, están basadas en una definitiva discriminación racial. Los europeos y los habitantes de la india, las islas del pacifico, etc. Están instintivamente a distancia de una mezcla racial, y ambos lados genuinamente consideran una trasgresión como una mala acción. No obstante, esta actitud natural no tiene porque estropear la posibilidad de una estrecha cooperación y un amistoso intercambio. Y hablando en nombre de la nueva Alemania, espero se me permita una nueva aclaración.
No queremos que nuestro pueblo se mezcle con otros de raza extranjera, puesto que con esta mezcla de sangre las mejores cualidades de ambas razas se pierden. Pero siempre tendremos preparada una buena bienvenida para aquellos huéspedes que quieran visitarnos cualquiera que sea el parentesco o de cualquier civilización extranjera, y nuestros puntos de vista raciales nos llevan a una mas completa apreciación de sus peculiaridades esenciales en la misma manera que queremos que se nos respeten nuestras peculiaridades.
Sobre la base de este razonamiento, el estado nacionalsocialista se vio obligado a luchar contra los objetivos de los designios imperialistas del pueblo judío en tierra alemana. Por lo tanto es puramente una competencia interna del pueblo alemán que no podía tolerar por mas tiempo la dominación (un resultado de los errores políticos del pasado) de una raza extranjera que no tenía simpatía ni comprensión hacia ellos. Durante los regímenes políticos del pasado los judíos habían conseguido obtener un poder creciente en la política, arte, cultura y comercio. Berlín tenia:
- 32.3% de los farmacéuticos eran judíos
- 47.9% de los doctores
- 50.2% de los abogados
- 8.5% de los editores de periódicos
- 14.2% de productores y directores de cine
- 37.5% de los dentistas
Ningún pueblo de la tierra con un vestigio de orgullo y de honor nacional desearía seguir con esta dominación de las profesiones clave por miembros de una raza completamente exterior. Al mismo tiempo eran un factor importante en aquellos partidos que estaban en contra de cualquier reconstrucción nacional. Como el llamado partido del estado, por ejemplo, donde el 28.6% de sus parlamentarios eran judíos, y el partido social demócrata donde el numero era de 11.9%. Es de cierta significación el que los fundadores del partido comunista alemán, una rama del komitern de Moscú, su fuerza destructiva, eran karl liebknecht y rosa luxemburg, ambos judíos.
Este predominio de influencia exterior en la naturaleza alemana en política, ciencia y asuntos culturales, proporcionó el objetivo para la ley de restauración del profesionalismo en el servicio civil y de lo que desde entonces ha sido conocido como las leyes de Nürenberg. Los judíos en Alemania constituyen un grupo de extranjeros que pueden esperar el disfrutar de la hospitalidad del país como miembros de otras razas.
Pero ningún francés desearía que los principales oficios del estado estuvieran ocupados por ingleses, y ningún ingles querría ver las posiciones clave de la política, el arte y la cultura del país ocupados, por ejemplo, por japoneses. ¿Quién podría oponerse entonces razonablemente a que los judíos fuesen expulsados de las posiciones prominentes del país? Como el alto porcentaje de crimen que es un factor adicional de importancia al juzgar la cuestión judía en Alemania, deben mencionarse que la mayoría son inmigrantes del este de Europa cuyas ideas culturales y morales nunca podrán estar en armonía con las del pueblo alemán. Las leyes de Nürenberg, por lo tanto, excluyen a los miembros de la raza judía de la obtención de la ciudadanía del Reich. Las personas de parentesco mixto (unas 300.000) pueden ser ciudadanos del Reich, pero están excluidos de tener puestos en el servicio civil, la armada y las profesiones medicas y jurídicas. Hay excepciones previstas por la ley. La regulación prohibiendo el matrimonio entre un judío y un alemán, hace que las relaciones ilícitas estén sujetas a penalización con vistas a prevenir el nacimiento de individuos de sangre mixta cuyo destino es penoso en cualquier país del mundo, porque no son ni una cosa ni otra. Para aquellos que ya existían se hace una distinción entre aquellos que tienen dos abuelos judíos y los que solo tienen uno. Los primeros requieren la aprobación de las autoridades para contraer matrimonio con alguien de sangre alemana o foránea.
Los últimos no pueden casarse con un no judío o un miembro de otra categoría (2). Solo pueden casarse con gente de sangre alemana y sus hijos están exentos de las regulaciones restrictivas (leyes de la armada y la ley para la restauración del profesionalismo en el servicio civil, etc. ) en poco tiempo, sus hijos serán plenos miembros de la comunidad alemana.
Estas medidas eran necesarias porque nos damos cuenta que un pueblo o una nación solo pueden conservar su cultura y su individualidad intelectual conservando pura su sangre. Se ha dicho que "cada raza es una inspiración divina" (un golpe lanzado a la política racista). Sin embargo, quisiéramos replicar "justamente porque cada raza es una inspiración divina, la principal labor de la civilización es guardar esta inspiración pura y rechazar cualquier cosa que contribuya a la destrucción de su pureza".
Notas:
(1) la esterilización impedía la reproducción pero no mermaba en absoluto la posibilidad de relaciones sexuales. En la actualidad es de lamentar que cientos de miles de personas se someten voluntariamente a esta sencilla operación que en la india es fomentada por el gobierno. Posiblemente los nuevos adelantos en este campo habrían hecho modificar en parte la ley alemana.
(2) para evitar confusiones siempre posibles, hay que mencionar que las leyes de Nüremberg no se referían a los europeos y que el termino "extranjero" no esta puesto como podemos entenderlo hoy. No había ningún tipo de limitación en los matrimonios intereuropeos.

10/01/2010

CONTROL DE LA POBLACION MUNDIAL

CONTROL DE LA POBLACION MUNDIAL
(publicado en el fanzine del F.N.S.C.R.M. ESPIRITU DEL 33 N.2)

Actualmente somos muchos los habitantes de este planeta y esto es un problema muy grave para el llamado nuevo orden mundial, por lo cual los lideres ocultos han creado un método de reducción humana, este método se basa en la creación de enfermedades mortales y altamente contagiosas. Otra forma es por medio de las medicinas ¿sabemos que les están poniendo? Muchas medicinas causan mas daño que las enfermedades para las que están echas, las campañas de vacunación, impulsadas por los médicos con la conveniencia de políticos llevadas a cabo compulsivamente por los estados se han convertido en unos de los principales peligros para nuestra salud.

Actualmente los gobiernos de todo el mundo impulsan la vacunación de todos los niños cuando nacen contra la hepatitis B la pregunta es ¿Por qué? … la hepatitis B es un virus contraído principalmente por prostitutas y homosexuales o a través de drogas de aplicación intravenosa. Esta vacuna es considerada como muy peligrosa y controversial. Muchos médicos están preocupados de que podría estar contaminada con un microorganismo responsable de la epidemia del SIDA.

Muchos expertos en SIDA han reconocido que el virus del SIDA consiste en dos conocidos retrovirus del ganado y de las ovejas, uno es el virus llamado “vovine-leukemia”, el otro es un virus llamado “visna”, es de creerse que estos dos virus fueron mezclados en un laboratorio para crear un virus llamado vovine-visna, que es idéntico al virus del SIDA.

En lo últimos veinte años han aparecido muchas enfermedades nuevas como la hepatitis C un nuevo tipo de infección de estreptocócica mortífera, el SIDA y últimamente nos amenazan también las “superbacterias”. Existen rumores de que estas enfermedades han sido producidas en laboratorios, no solo para mantener a la humanidad en tensión y miedo, si no también para reducirla a números manejables.

Nuestra salud depende también de la calidad de los alimentos que consumimos, si supiéramos que tan pobres nutricionalmente son los alimentos que produce el sistema mundial, nos preocuparíamos mas de lo que comemos.

En 1994 los líderes ocultos a través de la “Federal Securiti Agency”, iniciaron una campaña, no solo para que se le añadiera fluor al agua de consumo humano, si no también a las pastas de dientes. Poca gente sabe que el fluor se usa como veneno para ratas por cerca de 50 años, hoy este veneno para ratas se añade al agua para consumo de la población de todo el mundo. Aparte de producir muchas enfermedades, se ha señalado que el fluor produce retraso mental, que es justamente lo que pretende el nuevo orden mundial.

Muchos de los alimentos que encontramos hoy día en los supermercados en realidad no alimentan, pues han sido sometidos a un proceso de elaboración que les hace perder su ecensia. Como el proceso de elaboración les quita casi todo su poder nutritivo, entonces se le dice a la gente que hay que enriquecerlos o fortalecerlos, pero el programa de “enriquecimiento” es otra farsa, ¡hay que estar alerta contra las tácticas del nuevo orden mundial! Las vitaminas perdidas se reemplazan con vitaminas sintéticas de origen no orgánico que las hacen incompatibles con nuestro sistema digestivo.

El 68% de las enfermedades esta relacionado con la comida que consumimos, ahora esta a punto de ponerse en práctica el paso último y definitivo en la destrucción de la comida por parte del nuevo orden mundial: la irradiación de los alimentos.

La irradiación de los alimentos se hace con el cobalto de los rayos gama, los cuales son capaces de producir mutaciones genéticas, igual que los elementos radioactivos. Muchos científicos dicen que la irradiación puede causar cambios químicos en la comida, lo cual podría destruir los nutrientes y crear cancerigenos. Se a encontrado que algunos animales alimentados con alimentos irradiados han sufrido cambios en los lóbulos blancos, daño en los riñones y consecuencias en el sistema inmunológico. Algunos estudios han encontrado una creciente incidencia de tumores, lo que sugiere que el cáncer pudo haber sido causado por un consumo prolongado de alimentos irradiados.

A fin de acallar a los que se opones a la irradiación, los lideres ocultos han creado una confusión contaminando nuestros alimentos, deliberadamente han provocado temores con el supuesto “problema” de la salmonela y de la bacteria E (scherichia-coli). Como de costumbre, ellos crean el problema y ofrecen la solución……….. un paquete envuelto como regalo para el publico ignorante.

Nos han lavado el cerebro para que pensemos que nuestra avanzada comunidad medica y sus investigadores están cuidando de nuestra salud. Hemos sido condicionados para confiar que nuestros médicos y nuestros gobiernos cuidan de nosotros y creemos que los medios de comunicación son nuestros amigos. La verdad es que vivimos engañados por este nuevo orden mundial judío.

JOVEN MEXICANO NO TE DEJES ENGAÑAR, NO DEJES QUE NADIA MAS CONTROLE TU SALUD Y EL FUTURO DE TU 5TA RAZA

SALVE VICTORIA!!!

F.N.S.C.R.M.


F.N.S.C.R.M.

EL MOTOR SECRETO DEL COMUNISMO

EL MOTOR SECRETO DEL COMUNISMO
Capítulo Primero
EL COMUNISMO DESTRUCTOR Y ASESINO
De todos los sistemas revolucionarios ideados en el devenir histórico con el fin de destruir nuestros valores civilizados, sistemas que han ido siendo aplicados a través del tiempo en la forma más efectiva y en el momento siempre más oportuno, el más perfecto, el más eficiente y el más inmisericorde es, sin duda, el comunismo, porque representa la etapa más avanzada de la revolución mundial en cuyos postulados ya no solamente se trata de destruir determinada institución política, social, económica o moral, sino de anular a la vez a la Santa Iglesia y, más aún, a todas y cada una de las manifestaciones culturales cristianas que son parte de nuestra civilización. Si todas las tendencias revolucionarias de origen judío han atacado con curiosa unanimidad al cristianismo en diversos aspectos, el comunismo lucha por hacerlo desaparecer de la faz de la Tierra sin dejar de él ni el menor rastro.
La saña destructiva de esta tendencia satánica, exhibiendo ante los ojos del mundo los más espantosos cuadros de horror y destrucción que se hayan imaginado, no puede estar fundamentada sino en la misma esencia de la negación y en el repudio más virulento y lleno de odio hacia todo lo existente hasta la fecha, porque de otra manera no sería concebible la vesania inaudita de sus tácticas criminales y el espíritu de destrucción, aniquilamiento, vulneración, contradicción y oposición de sus dirigentes hacia todo aquello que representa criterios axiológicos, no solamente católicos, sino religiosos en general.
La finalidad del comunismo, como es patente en Rusia y en los demás países en donde se ha implantado, no es otra que la nulificación del pueblo en lo económico, en lo político, en lo social, en lo humano y en lo trascendente para posibilitar a una minoría el dominio por la fuerza. En términos internacionales la meta no puede ser más clara: lograr por la fuerza el dominio mundial de una minoría insignificante aniquilando a todos los demás humanos por medio del materialismo, del terror y si es necesario de la muerte, aunque para ello haya que asesinar a grandes núcleos de la población.
Bastante conocido es en el mundo entero el impulso homicida que ha caracterizado a los dirigentes soviéticos; pocos hay que no hayan sentido escalofríos de terror al conocer las sangrientas depredaciones llevadas a cabo en Rusia por los marxistas. Basta recordar algunos datos que llenan de pavor e indignación a las mentes civilizadas:
“En sus comienzos, el terror rojo se dedicaba, sobre todo, a exterminar la intelectualidad rusa”(1) y en prueba de esta afirmación, S.P. Melgunov constata lo siguiente, refiriéndose a las comisiones extraordinarias que surgieron en Rusia en los primeros tiempos de la revolución soviética: “Las comisiones extraordinarias no son órganos de justicia, sino de exterminio sin piedad, según la expresión del Comité Central Comunista” que también declaró lo siguiente: “La comisión extraordinaria “no es una comisión de encuesta”, ni un juzgado, ni un tribunal, sino que ella misma determina sus atribuciones. “Es un órgano de combate que obra sobre el frente interior de la guerra civil. No juzga al enemigo, sino que lo extermina; ni perdona al que está al otro lado de la barricada, sino que lo aplasta”. No es difícil representarse cómo debe obrarse en realidad ese exterminio sin piedad, cuando en lugar del “código muerto de las leyes”, reina solamente la experiencia revolucionaria y la conciencia. La conciencia es subjetiva, y la experiencia deja sitio forzosamente a la voluntad, que toma formas irritantes según la calidad de los jueces...”(2).
“No hagamos la guerra contra las personas en particular (escribió el dirigente comunista Latsis), exterminemos la burguesía como clase. No busquéis en la encuesta de los documentos y de las pruebas lo que ha hecho el acusado en obras o en palabras contra la autoridad soviética. la primera pregunta que debéis hacerle es: a qué clase pertenece, cuál es su origen, su educación, su instrucción, su profesión”(3).
Durante la dictadura sangrienta de Lenin, la comisión de encuesta de Rohrberg, que entró en Kiev después de la toma de esta ciudad por los voluntarios en agosto de 1919, señala lo siguiente: “Todo el suelo de cemento del gran garaje (se trata de la sala de ejecución de la Checa provincial de Kiev) estaba inundado de sangre; y ésta no corría, sino que formaba una capa de algunas pulgadas; era una horrible mezcla de sangre, de sesos, de pedazos de cráneos, de mechones de cabellos y demás restos humanos. Todas las paredes, agujereadas con millares de balas, estaban salpicadas de sangre, y pedazos de sesos y de cuero cabelludo estaban pegados en ellas”. “Una zanja de 25 centímetros de ancho por 25 de hondo y de unos 10 metros de largo, iba del centro del garaje a un local próximo, donde había un tubo subterráneo de salida. esa zanja estaba completamente llena de sangre”.
“De ordinario, inmediatamente después de la matanza, transportaban fuera de la ciudad los cuerpos en camiones, automóviles o en furgones y los enterraban en una fosa común. En un rincón del jardín topamos con otra fosa más antigua que contenía unos ochenta cuerpos; y allí descubrimos en los cuerpos señales de crueldades y mutilaciones, las más diversas e inimaginables. Allí yacían cadáveres destripados; otros tenían varios miembros amputados; algunos estaban descuartizados; y otros los ojos sacados, y la cabeza, la cara, el cuello y el tronco cubiertos de profundas heridas. Más lejos encontramos un cadáver con una cuña clavada en el pecho; y otros no tenían lengua. En un rincón de la fosa descubrimos muchos brazos y piernas separados del tronco”(4).
La enorme cantidad de cadáveres que ha amontonado en su haber y sigue amontonando en términos espantosos el socialismo comunista de Marx, quizá no se llegará a conocer nunca, pero rebasa todo lo imaginable.
“No es posible saber con exactitud el número de víctimas. Todos los cálculos son inferiores a la realidad”.
En el diario de Edimburgo, "The Scotsman" del 7 de noviembre de 1923, da el profesor Sarolea las cifras siguientes:
“28 obispos; 1.219 sacerdotes; 6.000 profesores y maestros; 9.000 doctores; 54.000 oficiales; 260.000 soldados; 70.000 policías; 12.950 propietarios; 355.250 intelectuales y profesionales liberales; 193.290 obreros y 815.000 campesinos”.
“La comisión de información de Denikin sobre las intrigas bolcheviques durante el período 1918-1919, en un ensayo sobre el terror rojo, contó en sólo estos dos años, un millón setecientas mil víctimas”(5).
Kommin, en el “Roul” del 3 de agosto de 1923, hace la siguiente consideración:
“Durante el invierno de 1920 la URSS comprendía 52 gobiernos, con 52 comisiones extraordinarias (Tchecas), 52 secciones especiales y 52 tribunales revolucionarios. Además de innumerables `Erte-Tchecas´, redes de transporte, tribunales de ferrocarriles, tribunales de tropas de seguridad interior. A esta lista de cámaras de tortura hay que añadir las secciones especiales, o sea, 16 tribunales de ejército y división. Entre todo, hay que contar mil cámaras de tortura, y si se toma en consideración que en ese tiempo existían comisiones cantonales, hay que contar más. Luego, los muchos gobiernos de la URSS aumentaron; la Siberia; la Crimea, y el Extremo Oriente fueron conquistados. El número de Tchecas (comisiones) aumentó en proporción geométrica”.
“Según los datos soviéticos (en 1920, cuando no había disminuido el terror y no se habían reducido las informaciones), se podía establecer una cifra media al día para cada tribunal; la curva de las ejecuciones se eleva de uno a cincuenta (en los grandes centros), y hasta ciento en las regiones recientemente conquistadas por el ejército rojo. Las crisis del terror eran periódicas, y luego cesaban; de manera que puede fijarse el número (modesto) de cinco víctimas diarias...que, multiplicado por los mil tribunales, dan cinco mil cada día. Y al año, alrededor de millón y medio”(6).
Recordamos estas matanzas inauditas no porque sean las más cuantiosas en conjunto ni las más inmisericordes, sino porque al encontrarnos a cuarenta y cinco años de estas masacres pueden haberse borrado del cuadro actual comunista, incluso para las personas que todavía alcanzaron a ser contemporáneas de los acontecimientos, y, que viviendo aún, se han olvidado de esas tragedias con esa facilidad con que los humanos olvidan no solamente los hechos desagradables que no les afectan directamente, sino aun aquellos de los que fueron víctimas.
Desgraciadamente el tiempo ha venido a mostrarnos una superación verdaderamente demoníaca del comunismo en sus actividades asesinas, de las cuales no damos los detalles ni presentamos las monstruosas estadísticas por ser de todos conocidas, máxime que algunas de estas feroces matanzas han sido tan recientes que parecen escucharse todavía los gritos de terror de los torturados, los lamentos de los acosados, los estertores de los moribundos y la muda, pavorosa y constante acusación de los cadáveres.
Basta recordar las gigantescas y recientes matanzas de Hungría, de Katyn, de Polonia, de Alemania Oriental y de Cuba; las anteriores purgas masivas de Stalin y el aniquilamiento de millones de chinos por el gobierno comunista de Mao Tse-tung. Una estadística valiosa de las víctimas del comunismo obra en la publicación titulada “Rivelazione d’interesse mondiale”, Vermijon, Roma, 1957, reproduciendo a su vez información tomada del “Russkaja Mysl”, periódico ruso publicado en Francia el 30 de noviembre de 1947.
Pero aun los ensayos comunistas que no pudieron tener permanencia definitiva, como el del comunista Bela Kun, que de manera rapsódica ocupó Hungría a mediados del año 1919; el de España de 1936 en que los bolcheviques se apoderaron de Madrid y parte de las provincias hispanas, asesinando “más de 16000 sacerdotes, religiosas, religiosos y doce obispos” (7); y el ensayo, felizmente fracasado, de Alemania de 1918 dirigido por Hugo Haase y que tuvo su mejor realización en la República roja de Baviera en 1919, fueron verdaderas orgías de sangre y de bestialidad desenfrenada.
Y no hay que olvidar que esta apocalíptica tormenta que va formando un henchido cauce de cadáveres, sangre y lágrimas, se desploma sobre el mundo con un solo fin: destruir no sólo a la Iglesia católica y a toda la civilización cristiana, sino también al Islam, al budismo y a toda religión, menos a una de la que hablaremos después.
Ante este cuadro estremecedor el mundo se pregunta con el corazón oprimido: ¿Quién puede odiar de tal forma criterios cristianos para tratar de destruirlos con saña tan malvada? ¿Quién ha sido capaz de urdir esta sangrienta maquinaria de aniquilación? ¿Quién puede con tanta insensibilidad dirigir y ordenar este criminal proceso gigantesco? Y la realidad nos contesta, sin lugar a dudas, que son los judíos los responsables, como se demostrará más adelante.

COMERCIANTES AMBULANTES

En estos últimos meses pudimos darnos cuenta del verdadero rostro de los que dicen actuar siempre a “favor de los pobres”.
Lo que escribiré a continuación en nada pretendo defender a los líderes corruptos del más bajo hasta el más alto nivel; sino todo lo contrario, hablaremos de los verdaderos afectados: los comerciantes ambulantes.

Es verdad que nuestro centro histórico lucia ya espantoso, imposible de transitar, caminando o en automóvil, estaban obstaculizando hospitales, escuelas, zonas habitacionales etc.; si, todo esto es verdad, pero también es verdad que esta gente siempre han sido acarreados para diferentes fines políticos siempre en beneficio del gobierno en turno o desde la oposición, prometiéndoles que si les ayudan a ganar les seguirán dando tolerancia, ósea siempre han sido carne de cañón.

Otro punto que tocan es que la mercancía que venden es de” dudosa procedencia”
¿Cómo puede ser de dudosa procedencia? si ellos permiten que los asquerosos chinos nos invadan con toda su basura, por que no creo que los ambulantes vuelen hasta china cada vez que necesiten mercancía!!
Ellos -gobierno- junto con los chinos y los extranjeros millonarios son los que reclaman el centro histórico, según para darle un bonito aspecto al turismo extranjero que dejara su dinero, pero no lo dejara en México, lo dejaran en su cuenta en suiza o en algún otro banco lejos de nuestro país. Dicen que los ambulantes no pagan impuestos, lógico, no, pero acaso ellos si? Yo creo que no, sino entonces por que le llaman mercancía de dudosa procedencia.
Esta contradicción es la prueba de que los bastardos corruptos reciben muy buen dinero por dejar pasar su basura de mercancía asiática.

El hecho de ver las calles del centro histórico “limpias” no me da satisfacción o gusto y pienso que tampoco a la mayoría de mexicanos.
¿Por que? Por que esa limpieza barrio con miles de economías familiares de un tajo, miles de mexicanos perdieron sus ingresos de la noche a la mañana, como se le puede nombrar a esto? Por el bien de los pobres? Por el bien de México?

No camaradas esto es simple y sencillamente traición. Y todo esto lleva un alevoso acto de odio por parte del jefe de gobierno.

Todo esto me hace reflexionar una cosa, que mil veces prefiero ver las calles atascadas de mexicanos luchando por vivir que un puñado de extranjeros y políticos enrriquesiendoce y burlándose de nuestro pueblo.

MEXICO PARA LOS MEXICANOS

F N S H 88

POR QUE EL COMUNISMO NO ES UNA IDEOLOGIA

POR QUE EL COMUNISMO NO ES UNA IDEOLOLOGIA

El comunismo no es una ciencia política, puesto que no resuelve para bien ningún problema político.
No es una ciencia social, pues en vez de hacer más amable la vida de la sociedad la esclaviza.
Tampoco es una lucha de clases, se vale de la lucha de clases como instrumento para tomar el poder, pero una vez victorioso, sojuzga a todas las clases sociales.
No es sinceramente una filosofía humanista, puesto que con el mayor encarnizamiento elimina a los que se le oponen y también a los que se le podrían oponer en el futuro.
El comunismo habla de libertad y no da libertad, habla de igualdad y no da igualdad, habla de amor al pobre y lo hace mas pobre al aprisionarlo en miles de controles, habla de democracia y no tolera ni una sombra de la voluntad popular.
¿Podría decirse que el comunismo es una ideología? ,,,,,,, En rigor de verdad, tampoco. La ideología implica un anhelo de mejoramiento, de bien, que mediante la acción a fin a un conjunto de ideas busca la realización de sus postulados. Si carece de esta premisa (de ideal) ya no puede llamarse lícitamente una ideología, aunque sea un sistema de ideas.
¿Podría considerarse que el conjunto de ideas-algunas muy ingeniosas-que mueven al hampa, constituyen una ideología? ¿Podría considerarse que las sagaces ideas que han desarrollado los traficantes de drogas son una ideología? Y las variadas ideas que se ponen en juego para cometer mil fraudes pueden pretender que se les eleve también a tal categoría?
El comunismo no ha avanzado por que contenga excelencias ideológicas, si no por la fuerza de su conspiración.
Por eso los países que han declarado que el comunismo esta fuera de la ley han obrado justamente. Solo han reconocido algo que es una realidad.
La libertad implica garantías para conservar su propia esencia –y hasta podría tolerar algo que la mutilara-, pero no puede legalizar lo que la destruya totalmente.
Ha sido un gran triunfo del comunismo haber logrado que se le considere como ideología y que se le de beligerancia de tal, beligerancia ilícita, pues en realidad jamás ha triunfado como conjunto de ideas científicas o sociales, (como ideología) sino como un sistema de ideas de conspiración y conjura

SALVADOR BORREGO
Libro : batallas metafisicas